En campo de gules, una torre de plata, almenada, esclarecida, y mazonada de sable, acompañada a diestra y siniestra por una espada alzada, de plata, puesta en palo. Contorno hispano-francés y timbre de corona  de infante. Elementos externos estos últimos a sustituir según la normativa de la Junta de Andalucía por el contorno español, propio de nuestra heráldica, y el timbre de corona real cerrada.

 

            Siguiendo a Gómez Peñafiel, Castellar, denominada anteriormente de Santisteban, pasó a la corona de Castilla cuando Fernando III la conquistó en 1226. Durante la Edad Media y Moderna estuvo ligada a la Casa de los Benavides, de la que dependió hasta el deslinde practicado de su matriz en 1818, si bien obtuvo la independencia tiempo después. Estos Benavides fueron primero señores desde 1371, luego condes en 1473 y posteriormente duques de Santisteban del Puerto en 1793.

 

            A pesar de lo expuesto, en el blasón no aparece ninguna impronta señorial, tomando el escudo una armería de frontera, tan extendida en nuestra provincia, en la que aparece una torre, relacionada posiblemente con la de Pallarés, según nos relaciona Pascual Madoz, como símbolo de defensa y fortificación frente al peligro musulmán, al igual que las espadas, que se identifican con alguna batalla o escaramuza contra los moros, además de representar zona de fuerte resistencia.