Oración de la ermita.

2004

 

  

 

 

Peregrino, si tus pasos

te acercan hasta esta ermita,

y cerca de sus paredes

buscas paz y protección.

 

Hallarás, tras sus ventanas,

aroma a flor de romero,

a recuerdo en lejanía,

a Esperanza, Fe y Amor.

 

Pon las palmas de tus manos

sobre la cal de estos muros

y notarás mil latidos

de un único corazón.

 

¡Porque dentro, Castellar.

vibrando siempre en su pecho,

guarda su Pasión, su Anhelo,

la Flor de su devoción!

 

Y trae a Sus pies su Vida,

y aquí casi toca el Cielo,

y de rodillas le reza,

a la Madre de su Dios:

 

¡A María, su Protectora:

Virgen de Consolación!