Ofrenda de los Mayores a la Virgen de Consolación.

Santuario de Consolación, 1 de Mayo de 1.995   

 

 

 

 

 

 

 

A Pura y “Bari”.

Con cariño.

 

Míranos, Madre, a tus plantas,

con los mayores del pueblo,

mensajeros de otros muchos

que siempre fueron romeros,

 

este ramo quiere ser

el cariño y el anhelo

que, durante tantos años,

por Tí fueron floreciendo.

 

Contémplanos con tus ojos

que, aunque blanco nuestro pelo,

no somos sólo nosotros

quienes te sentimos dentro.

 

Que lo aprendieron los hijos

y ya lo viven los nietos;

aquellos, frutos maduros;

éstos, flores, brotes tiernos.

 

Por quienes en ellos siempre

sembraron tu devoción,

acepta la ofrenda, Madre,

Virgen de Consolación.