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“Madrugá”
de Viernes Santo,
Oración,
recogimiento,
solidario penitente
tras el Redentor
Eterno.
El de los ojos
humildes,
que abraza su cruel
tormento:
dura cruz lacera el
hombro,
de este Cristo
Nazareno...
El que perdona al
mirar,
aunque sus pies vaya
hiriendo
la espina de mis
pecados,
ausencia de
sentimiento
por ese hermano que
sufre
a mi lado, y ni lo
veo...
aquel que llora una
pena
que yo ni escucho ni
siento.
ˇJesús me invita a
diario
a caminar tras su
ejemplo!
Mas nunca encuentra
respuesta:
Sólo cobarde...
SILENCIO.
2004
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