|
| ||||||
|
|
|
| ||||
|
|
Viviendas nobiliarias y rurales
esde la perspectiva aérea, Castellar presenta un diseño urbano racionalista y se observan calles rectilíneas que dotan de un cierto orden geométrico a su morfología. Sin embargo, un paseo por el interior nos hace descubrir calles y adarves, viviendas y rincones, que delatan el origen medieval y un urbanismo orgánico nada condicionado por criterios de planificación y circulación. Sencilla arquitectura popular propia del hábitat agrario alterna con emblemas arquitectónicos que tienen prestancia de cuidada arquitectura señorial. El tipismo constructivo de viviendas y espacios característicos de una sociedad rural tradicional y cerrada sobre sí misma convive con el pragmatismo de ordenación de espacios urbanos abiertos a actividades económicas y laborales más complejas.
De su pasado medieval testifican los restos de sus fortalezas, las iglesias y palacios. En la loma de Montesinos, donde la ermita de la Consolación guarda para su veneración a la patrona de la localidad, se conservan restos de lo que fue una respetable torre del homenaje del castillo de la Consolación, hoy desmochada y en estado semirruinoso pero de cuya pasada importancia hablan el arco apuntado de su entrada, la amplia saetera y el acodamiento en la disposición de la entrada. También se conserva la portada en piedra de otra torre de homenaje del castillo de Castellar, enclavado en la población, construido en mampostería regular con cadenas de sillarejo en los ángulos, absorbido posteriormente por otros edificios. Pero el edificio de la época mejor conservado es la iglesia de la Encarnación, protogótica, iniciada en el XIV, levantada en el viejo recinto defensivo, aprovechando elementos anteriores como la torre convertida en campanario, con una distribución interior de tres naves separadas por arquerías apuntadas, gruesos soportes piramidales y capiteles poco decorados. Su portada, labrada a partir del XVII, tiene arco de medio punto que enmarcan columnas exentas sobre plintos y, culminándolas, un frontón con final en bolas que acentúan los ejes.
Entre los palacios destacan la Casa de los Duques de Medinaceli, por su interesante portada adintelada con decoración figurativa, vegetal y geométrica en una marco compositivo general arcaizante, con escudo de buena labra y la Casa de los Benavides, señores del lugar, que en el último tercio del XVI, conservando en su interior la torre de homenaje de la antigua fortaleza, levantaron un palacio de buena sillería y en línea con la moda estilística castellana con portada que presenta un robusto arco de medio punto y escudos en la clave saliente y en las enjutas, enmarcado por estilizadas columnillas y flameros. El estado de deterioro progresivo de la portada y su valor emblemático hizo pensar a gestores municipales en la posibilidad de su rehabilitación para sede del Ayuntamiento en el siglo XXI.
El más significativo de sus edificios es la Excolegiata de Santiago, probablemente la fundación más importante que se realizó en la provincia en el XVII, por voluntad de don Mendo de Benavides, obispo de Segovia y Cartagena, que en 1692 fue elevada al rango de colegiata por el Papa Inocencio XII, está orientada al suroeste y compuesta de iglesia y colegio con patio.
Se conservan edificios privados que merecen atención como el del nº 4 de la calle Espiga, del XVIII, con portada adintelada, friso con tríglifos y rosetas y pilastras almohadilladas, balcón con forja, alero de teja y ladrillo. En arquitectura contemporánea, de un nivel discreto, habría que citar las obras públicas como la plaza de toros, ubicada sobre un espacio triangular, el Ayuntamiento, de homogéneos huecos que perdió su simetría con ocasión de una reforma que se llevó en torno a 1970. En vivienda privada el nº 40 de la calle Mesones, con arco escorzano en la puerta es representativo de la tradición vernácula. Se conservan muestras escultóricas del restaurador y escultor de la localidad, Constantino Ungueti.
|
|
| |||