La donación de sangre y plasma es un gesto solidario, sencillo y fundamental para el sistema sanitario. Cada donación puede salvar varias vidas y marcar la diferencia para personas que necesitan transfusiones urgentes, tratamientos oncológicos, intervenciones quirúrgicas o medicamentos derivados del plasma.
El plasma es un componente esencial de la sangre y se utiliza para fabricar medicamentos imprescindibles para pacientes con enfermedades crónicas, inmunológicas o trastornos de la coagulación. Donar plasma es un proceso seguro, controlado por personal sanitario especializado, y compatible con la donación de sangre.
Las campañas de donación locales facilitan que la ciudadanía pueda colaborar sin desplazamientos largos, reforzando así las reservas y garantizando la atención sanitaria cuando más se necesita. Donar no solo es un acto de generosidad, sino también de compromiso con la salud colectiva.
Si tienes entre 18 y 65 años, gozas de buena salud y cumples los requisitos básicos, puedes convertirte en donante. Cada gota cuenta. Tu participación es clave para seguir salvando vidas.